Si has empezado a notar manchas marrones en la cara, especialmente en las mejillas, la frente o encima del labio, es posible que te hayan hablado del melasma. A veces aparece poco a poco y otras veces se hace más evidente después de una época de mayor exposición solar.
El melasma es frecuente, pero no todas las manchas de la cara son melasma. Por eso, antes de pensar en cómo tratarlas, es importante saber qué características tiene y cuándo conviene que un dermatólogo las valore.
¿Qué es el melasma?
El melasma es una alteración de la pigmentación que provoca la aparición de manchas más oscuras que el tono habitual de la piel, sobre todo en la cara. Se produce porque la piel genera más pigmento de lo habitual en esas zonas.
Lo más habitual es que aparezca de forma progresiva y que las manchas sean similares a ambos lados de la cara.
El melasma puede mantenerse durante bastante tiempo y también puede volver a hacerse más evidente después de haberse aclarado. Por eso se considera un problema de evolución crónica y con tendencia a reaparecer.
¿Cómo son las manchas del melasma?
Las manchas del melasma suelen ser planas, de color marrón o marrón grisáceo y con bordes irregulares. No tienen relieve y, habitualmente, no producen picor, dolor ni descamación.
Una de las características que más orientan hacia el melasma es su distribución simétrica. Es decir, las manchas suelen aparecer de forma parecida a ambos lados de la cara.
Su intensidad puede variar. Algunas personas tienen manchas muy suaves que apenas se perciben y otras presentan una pigmentación bastante más marcada. También puede ocurrir que el color se haga más evidente en determinadas épocas y se atenúe en otras.
¿Dónde aparece el melasma?
El melasma aparece principalmente en zonas de la cara que están expuestas a la luz.
Las localizaciones más habituales son:
- Mejillas
- Frente
- Labio superior
- Nariz
- Mentón
El patrón más frecuente es el llamado centrofacial, que afecta a varias de estas zonas. También existe un patrón en el que predominan las mejillas y la nariz, y otro menos frecuente que afecta principalmente a la zona de la mandíbula.
Aunque la cara es, con diferencia, la localización más habitual, el melasma también puede aparecer en otras zonas expuestas al sol, como el cuello o los antebrazos.
¿Por qué aparece el melasma?
No existe una única causa. El melasma aparece por la combinación de varios factores en personas que tienen una determinada predisposición.
La exposición a la luz
La exposición a la radiación ultravioleta es uno de los factores más importantes relacionados con el melasma. La luz puede estimular la actividad de las células que producen pigmento y favorecer una mayor producción. La luz visible también puede contribuir a que la pigmentación sea más evidente.
Por eso es habitual que el melasma se haga más visible después de periodos de mayor exposición solar.
La predisposición genética
También existe un componente individual. Si en tu familia hay otras personas con melasma, es más probable que tú también tengas predisposición a desarrollarlo.
Esto ayuda a entender por qué dos personas pueden exponerse a condiciones similares y, sin embargo, una desarrollar melasma y la otra no.
Los factores hormonales
Los cambios hormonales también pueden influir en la aparición del melasma, especialmente durante el embarazo. Es una de las razones por las que se observa con mayor frecuencia en determinadas etapas de la vida y en algunas mujeres.
El papel de las hormonas es complejo y no significa que exista necesariamente una alteración hormonal que haya que buscar.
¿El melasma aparece solo en mujeres?
No. Aunque es mucho más frecuente en mujeres, los hombres también pueden desarrollar melasma.
¿El melasma es peligroso?
En la mayoría de los casos, el melasma es una alteración benigna de la pigmentación y no representa un problema grave para la salud.
Su importancia suele estar relacionada con el aspecto de la piel y con el impacto que las manchas pueden tener en la autoestima y en la calidad de vida.
Lo importante es no asumir que cualquier mancha marrón de la cara es melasma. Si una lesión tiene características diferentes a las habituales, aparece de forma llamativa o cambia con el tiempo, merece una valoración dermatológica.
¿Cómo se diagnostica el melasma?
El diagnóstico del melasma se hace principalmente observando cómo son las manchas y dónde aparecen en la piel.
Los dermatólogos valoramos su color, forma, distribución y simetría, pero también es importante conocer cómo han aparecido y cómo han ido evolucionando con el tiempo. Con todo esto podemos valorar si las manchas tienen las características típicas de un melasma.
No suele ser necesario realizar pruebas complejas cuando las características son típicas. Aun así, si existe alguna duda sobre el origen de las manchas, conviene que las valoremos en consulta para confirmar que realmente se trata de un melasma y descartar otras causas de pigmentación.
¿Todas las manchas marrones de la cara son melasma?
No.
Existen diferentes causas de manchas oscuras en la cara y algunas pueden parecerse al melasma a simple vista. Entre ellas están los léntigos solares y la hiperpigmentación que puede quedar después de una inflamación o una lesión de la piel.
Por eso, aunque unas manchas sean simétricas y tengan un aspecto compatible con melasma, no es recomendable asumir el diagnóstico únicamente por su apariencia.
Si no tienes claro qué tipo de mancha tienes, una valoración dermatológica puede ayudarte a identificarla correctamente.
¿Cuánto dura el melasma?
El melasma puede tener una evolución prolongada. En algunas personas las manchas se aclaran, mientras que en otras permanecen durante años con diferentes grados de intensidad.
También es frecuente que el pigmento se haga más evidente en determinados momentos y se atenúe posteriormente. Esto no significa necesariamente que haya desaparecido por completo.
Una de sus características es precisamente su tendencia a reaparecer. Por eso, aunque en algún momento las manchas sean mucho menos visibles, pueden volver a hacerse evidentes.
¿Cuándo deberías consultar a un dermatólogo?
Si has empezado a notar manchas en la cara y no sabes exactamente qué son, una valoración dermatológica puede ser un buen punto de partida.
También es recomendable consultar si:
- las manchas han aparecido recientemente y no tienes claro el motivo
- no estás segura de que se trate de melasma
- la pigmentación tiene un aspecto diferente al habitual
- una lesión cambia de color, forma o tamaño
- las manchas te preocupan o afectan a cómo te sientes con tu piel
- las manchas te preocupan por motivos estéticos, no te gusta su aspecto o quieres valorar un tratamiento para aclararlas
Si quieres tratar tu melasma
Si tienes un melasma y quieres realizar un tratamiento despigmentante, podemos valorar tu piel y ver qué opción es la más adecuada para ti.
Fuentes médicas consultadas
Ali L, Al Niaimi F. “Pathogenesis of Melasma Explained.” International Journal of Dermatology. 2025
Gu D, et al. “What lies behind melasma: a review of the related skin microenvironment.” International Journal of Dermatology. 2025
