Si notas que últimamente se te cae muchísimo más pelo de lo habitual, es normal que te preocupes. Quizá encuentres pelos por toda la casa, en la ducha, en el cepillo o en la almohada y tengas la sensación de que cada día tienes menos.
Y entonces aparece la pregunta inevitable: ¿por qué se me cae tanto el pelo?
Una caída abundante puede tener diferentes causas. Una de las más frecuentes es el efluvio telógeno, un tipo de caída que suele aparecer de forma llamativa pero que, en muchos casos, es temporal.
¿Es normal que se me caiga tanto el pelo?
Perder algo de pelo cada día forma parte del ciclo normal del cabello.
Lo que debería llamar tu atención es notar un cambio claro respecto a lo habitual: antes apenas encontrabas pelos y ahora se te cae mucho más al lavarte, al cepillarte o incluso al pasar la mano por el cabello.
La cantidad de pelo que encuentras por sí sola no permite saber qué está ocurriendo. También importa cómo ha cambiado tu densidad, desde cuándo sucede y si notas otros cambios en el cuero cabelludo o en el propio cabello.
¿Por qué puede caerse tanto el pelo de repente?
Cuando la caída aumenta de forma brusca, muchas veces ha ocurrido algo que ha alterado el ciclo del cabello.
Puede ser una infección o un episodio de fiebre, una cirugía, una pérdida importante de peso, una dieta muy restrictiva, un parto, una situación de estrés físico o emocional intenso o determinadas carencias.
Pero hay algo que suele desconcertar mucho: la caída no tiene por qué aparecer justo después de lo que la desencadenó.
Puedes haber pasado una enfermedad o haber vivido una situación importante hace unos meses y encontrarte ahora con una caída que parece no tener ninguna relación.
Esto ocurre porque el cabello necesita un tiempo para responder a determinados cambios.
¿Puede ser un efluvio telógeno?
Sí. Cuando la caída es abundante, difusa y relativamente brusca, una posibilidad frecuente es que se trate de un efluvio telógeno.
Lo habitual es que notes pelos por todas partes y una sensación de pérdida generalizada de volumen, pero sin que aparezcan zonas completamente sin pelo.
¿Qué puede desencadenar un efluvio telógeno?
Hay muchas situaciones que pueden desencadenarlo y no siempre conseguimos encontrar una única causa.
Entre las más habituales están:
– una infección o un episodio de fiebre;
– una cirugía;
– una pérdida rápida de peso;
– una dieta muy restrictiva;
– un parto;
– un periodo de estrés físico o emocional importante;
– determinadas carencias nutricionales;
– algunos cambios hormonales o problemas de salud.
No siempre es fácil identificar qué lo ha provocado. A veces hay un desencadenante claro y otras veces la caída aparece después de varios cambios que han ocurrido en un periodo relativamente corto.
¿Cuánto dura el efluvio telógeno?
Esta es probablemente una de las primeras preguntas que me hace una paciente cuando llega a consulta:
“¿Cuándo va a parar?”
El efluvio telógeno suele ser temporal. En muchos casos, la caída dura alrededor de tres a seis meses, aunque no todas las personas evolucionan exactamente igual.
Además, hay que diferenciar dos cosas: que deje de caerse tanto pelo y que recuperes el volumen que tenías antes.
Aunque la caída empiece a mejorar, el cabello nuevo necesita tiempo para crecer. Por eso puedes notar que ya no se te cae tanto pelo y, sin embargo, seguir teniendo menos volumen durante un tiempo.
¿Volverá a crecer el pelo?
En un efluvio telógeno agudo, lo habitual es que el cabello vuelva a crecer.
Esto es importante porque una caída muy abundante puede resultar muy angustiante y hacerte pensar que vas a perder el pelo de forma permanente.
Pero que el proceso sea reversible no significa que la recuperación sea inmediata. El cabello nuevo necesita tiempo para crecer y recuperar progresivamente la densidad.
Por eso, no debes valorar la recuperación únicamente por la cantidad de pelo que encuentras en la ducha. También hay que observar cómo evoluciona la densidad con el paso de los meses.
¿Cómo puedo saber si es un efluvio telógeno o puede ser otro tipo de caída?
El efluvio telógeno suele producir una caída bastante brusca y difusa.
En cambio, hay otros tipos de alopecia en los que lo que predomina no es una caída repentina, sino una pérdida de densidad que va avanzando poco a poco y un cabello que se va haciendo más fino.
Por eso, si notas que cada vez tienes menos densidad de forma progresiva, puede tratarse de un problema diferente al efluvio telógeno. En mujeres, una de las posibilidades es la alopecia androgenética femenina, que explico con más detalle en este artículo: Alopecia androgenética femenina: cómo saber si la tienes.
También existen otras causas de caída del cabello, por lo que no conviene intentar identificar el diagnóstico únicamente por la cantidad de pelo que pierdes.
¿Cuándo merece la pena consultar?
Si notas que se te cae muchísimo más pelo de lo habitual y no sabes por qué, merece la pena consultar.
Especialmente si:
– la caída es muy intensa o no parece disminuir;
– notas una pérdida visible de densidad;
– aparecen zonas concretas con menos pelo;
– tienes cambios en el cuero cabelludo;
– no encuentras nada que pueda explicar la caída;
– o la recuperación no parece avanzar con el paso del tiempo.
Una valoración dermatológica permite saber si realmente estamos ante un efluvio telógeno o ante otro tipo de caída y orientar un tratamiento adecuado en cada uno de los casos.
Fuentes médicas consultadas
Jimeno Ortega I, Stefanato CM. “Telogen effluvium: a 360 degree review.” Italian Journal of Dermatology and Venereology. 2023
“Efluvio telógeno.” Piel. 2024
